Después de 5 horas d viaje en ferry llegamos al puerto de Lembar en Lombok. Como siempre el desembarco del ferry no fue muy rápido, pero al poco ya estabamos de nuevo sobre nuestra nueva moto Honda Vario rosa! Nuestro objetivo era llegar a Kuta Lombok (no confundir con Kuta Bali,pues son localidades muy diferentes entre si) y hacia alli nos dirigimos. Tardamos unas 2 horas en llegar y al hacerlo empezamos nuestra rutina de buscar alojamiento y regatear un poquito. Finalmente nos quedamos en un homestay que quedaba al lado de la playa, en una habitación sencilla con mosquitera rosa y wifi por 100.000 Rp por noche. Esa misma noche comimos unos ya clásicos Mie y Nasi Gorengs por un módico precio y nos fuimos a descansar para coger fuerzas para nuestros siguientes dias en Lombok.

En cuanto a la isla de Lombok dicen algunos que es como el Bali de hace unos cuantos años y la verdad es que se nota mucho que el turismo aun esta en desarrollo. También se diferencia de su isla vecina en el hecho de que la religión mayoritaria es el islam, al contrario del hinduismo profesado en Bali. Lo que si tienen en común, es que su gente es normalmente encantadora y amigable y siempre te reciben con una sonrisa y dispuestos a entablar una charla contigo.

Al dia siguiente, nos despertamos con la idea de tomar unas clases de surf, pero supuestamente ese dia no había olas suficientes y decidimos dejarlo para otra ocasión. Nos tomamos una cerveza en la playa y al volver al homestay, nuestras vecinas del homestay nos comentaron, para nuestra sorpresa, que acababan de venir de hacer surf! Después de indignarnos por que nos habían “engañado” decidimos quedarnos un dia mas en Kuta y probar suerte con el surf al dia siguiente en el mismo lugar donde ellass habían estado. Como aún era temprano nos fuimos los cuatro con las motos a explorar los alrededores de Kuta Lombok, dirección oeste, para llegar primero a la bonita playa de Selong Belanak y luego a otra playa, surfera en este caso, llamada Mawai.

Después de la cervezita de rigor y de comer en un warung de carretera pasamos la tarde explorando el lado este de Kuta. Allí encontramos la playa de Pantai Putri Nyale, conocida como Novotel Beach por el resort que han construido al lado. La playa tiene un peñon que se puede subir sin mucha dificultad y que te ofrece unas fantástica s vistas de la bahía de Kuta y de la zona de marea baja de la tarde con la puesta de sol de fondo. Para llegar tendreis que dejar la moto al lado del puente y seguir a pie, aunque algunos colgados cruzaban con la moto por la zona más seca, cosa que no parecía muy recomendable. Vistas las playas y con el estómago avisando de sus intenciones, nos volvimos hacia el pueblo. Encontramos un warung donde comimos un fabuloso plato de pescado fresco con arroz y nos fuimos al homestay a descansar, ya que al día siguiente tocaba madrugar para ponernos, o al menos intentarlo, de pie sobre una plancha de surf!

El clásico pancake con cafe estilo Lombok nos sirvio para ultimar nuestra puesta a punto pre-surf. Cogimos la moto y con nuestra nueva compañera de aventuras californiana llegamos a la playa de Tanjung A’aan, a siete kilometros al este de Kuta, para empezar las clases. Nos dieron unas tablas bien grandes para novatos y unas pequeñas explicaciones teóricas en la orilla y con el barquito y nuestro “instructor” nos dirigimos a la zona de olas. Nos pasamos unas dos horas y media intentando surfear y, aunque solo conseguimos aguantarnos de pie, unas pocas veces salimos muy satisfechos de nuestros progresos, ya que la sensación de ir por encima de una ola es realmente divertida, aunque sea por unos pocos segundos. El chico que nos enseñó era muy atento y ponía especial énfasis en darnos consejos para mejorar nuestra incipiente técnica surfera, pero al cabo de las horas el cansancio hico mella y ya no nos sentiamos con fuerzas de seguir luchando contra el mar. El precio de las 3 horas de clase fue de 175.000 Rp, un precio bastante competitivo!

Convertidos ya en unos auténticos Beach Boys, volvimos a comer pescado para celebrar nuestra incursión en el mundo del surf y preparamos la mochila para dirigirnos hacia el norte, hacia las faldas del volcán Rinjani. Nuestro objetivo era llegar hasta Senaru, por la carretera que atraviesa el parque nacional y que se eleva hasta los 2000 metros, aun muy por debajo de los imponentes 3726 del segundo volcán más grande de Indonesia. Pero nuestro objetivo era demasiado ambicioso y decidimos hacer noche en Tetebatu, otro pueblo en la ladera del Rinjani. Seguimos un camino marcado por Google Maps, que parecia un atajo, pero que resulto ser una carretera en mal estado sin asfaltar, que cruzaba pueblos donde parece que nunca haya pasado un turista en moto. Los niños nos seguían y la gente del pueblo nos miraba asombrada de vernos pasar en moto por aquellas carreteras embarradas. Llegamos a Tetebatu y nos quedamos en un sitio recomendado en Wikitravel, el homestay Kembang Kunning Cottage, cuyo dueño llamado Chris es un auténtico anfitrión, pues intento em todo momento que nos sintieramos como en casa. Las habitaciones son sencillas y van de las 80000 a las 120000 Rp. Chris era un amante de su tierra y un buen conocedor del Rinjani. Nos preguntó por si queríamos hacer el trekking del Rinjani, pero como el tiempo no acompañaba, estabamos aun recuperandonos del surf y el precio no era muy barato le dijimos que no. Para hacer el trekking es obligatorio contratar guias y hacer noche a medio camino y el precio es de 150.000 Rp mas aproximadamente 1.000.000 Rp para los guias y porteadores.O eso creíamos, ya que Chris nos dijo que podia sacar el permiso para el parque y que luego nos alquilaba todo el equipo necesario por unas 150.000 Rp y podíamos hacer la ascensión en solitario, ya que solo hay un camino de subida y bajada. Según él, los guias son una pequeña mafia, y aunque nos iban a decir algo no tenían derecho a impedirnos subir si teniamos el permiso. A pesar de la tentadora oferta de subir el activo supervolcán al margen de la supuesta ley y convertirnos en los primeros viajeros en subir sin guia, el tiempo seguia sin acompañar y desistimos de la épica ascensión para centrar nuestros esfuerzos en drigirnos hacia otro lugar mucho más relajado, las Islas Gili. De todos modos, si alguien quiere escabullirse de pagar por los guías, que se aloje en el homestay de Chris y nos lo cuente, ya que nos quedamos con muchas ganas de saber como habría ido todo. Así pues, cenamos unos riquisimos platos de cocina local y nos fuimos a dormir. A las pocas horas nos despertamos para ver el partido Barça-PSG en una pequeña tv del hermano de Chris y nos volvimos a la cama con el buen sabor de boca de la clasificación culé! A la mañana siguiente fuimos a ver la cascada de Tejun Jukut, recomendada fervorosamente por Chris. La cascada no era especialmente increíble pero nos echamos unas risas con los niños que se estaban bañando en ellas y a la vuelta vimos varios monos de cabeza negra saltando de rama en rama. El dia seguía lluvioso y no pudimos ir por las ruta del parque nacional, asi que nos dirigimos hacia Bangal via Mataram. Afortundamente, no fuimos por nuestra primera opción, ya que cogimos el ultimo barco que salía ese día hacia Gili Trawangan y Bangsal no es un pueblo donde a uno le apetezca quedarse a pasar la noche, teniendo lass paradisíacas Gili a escasos minutos en barco.

Dejamos la moto en un parking de Bangsal por 12.500 Rp al día y tomamos el barco público a Gili Trawangan, conocida como Gili T, por 10.000Rp. Gili T es la mayor de las tres islas del archipiélago y la mas explotada turísticamente. En las islas Gili no hay vehiculos a motor, así que el transporte es a caballo o en bici, y la verdad es que es un descanso dejar de oir ruidos de motor por unos días! Varios lugareños nos intentaban vender que su homestay era el mas barato y mejor, y finalmente nos dirigimos con uno de los “comerciales” a un establecimiento a pocos metros de la playa donde nos ofrecieron una habitación correcta con desayuno y wifi por 150.000 Rp. Por la noche cenamos una buena barbacoa de pescado y nos tomamos unas copas aprovechando que Gili T es la mas marchosa de las islas, aunque al ser temporada baja tampoco estaba muy a rebosar nada. En Gili T hay un mercadillo nocturno con varios warungs a precios populares y bastante ambientillo mochilero, a la izquierda del puerto. A la mañana siguiente decidimos pasar a Gili Meno, que es la más pequeña de las islas tomando el único Hopping Island Boat público que hay. El billete curiosamente es mas caro, 20000  Rp, aunque el trayecto entre las islas es menor que el de Bangsal a Gili T…cosas de Asia. En Gili Meno reinaba la calma más absoluta y la isla estaba casi desierta. Después de buscar alojamiento en el interior, donde siempre es más barato, nos fuimos a disfrutar del snorkel por la isla y a dar un paseo completo alrededor de la misma. Hacer snorkel en las Gili es una actividad diríamos que obligatoria, ya que sus aguas son claras y la fauna muy rica. Nosotros después de un rato de búsqueda  vimos una tortuga y la estuvimos siguiendo y grabando un buen rato! La noche la pasamos en un homestay que parecía que casi estrenábamos nosotros llamado Sudi’s Cottage por 120.000 Rp sin desayuno, pero con café de bienvenida. Cabe destacar que los precios en las islas son en general bastante mas caros que en Lombok, asi que no os sorprendais si vuestro presuouesto aumenta un poco.
Otro Island Hopping nos llevo a la tercera isla, Gili Air, la más próxima a Lombok y un intermedio entre la fiesta loca de Gili T y el rollito Robinson Crusoe de Meno. En Gili Air nos alojamos en el homestay Sasak-2, a la derecha del embarcadero y siguiendo el camino que pone Clinic unos 100 metros girando a la derecha en el homestay Easyz Gili. Negociamos el precio de dos noches con desayuno por 200.000 Rp y la verdad es que os recomendamos este alojamiento, más que por su habitación que era básica, por la familia que lleva el negocio y porque los platos que cocinas están riquísimos. El dia en Gili Air lo pasamos en nuestra rutina de hacer snorkel y comer y por la noche, los jóvenes de la casa salieron a pescar. Y vaya si pescaron! Volvieron con un montón de pescado y nos invitaron a su barbacoa, estilo indonesio comiendo con las manos. Nosotros ya habíamos cenando un delicioso Nasi Campur, pero era una oferta irrechazable y comimos pescado fresquísimo hasta no poder más! El hecho de compartir mesa con toda la familia y un par mas de viajeros nos gusto mucho y nos hizo sentir algo más especiales que si estuvieramos comiendo en un restaurante de la playa. Al dia siguiente, más snorkel y al caer la noche, Jose se fue a pescar con arpón con Joe y su hermano. A pesar de no tener la técnica Indonesia, el pabellón de We Are The Passengers quedo bien alto con la captura de una hermosa pieza por parte de Jose de un Grouper, un oez que abunda en estas aguas, y que sabía muy bien en la barbacoa de la casa. Por suerte, los pescadores indonesios completaron el festín con diversas capturas más y así pusimos fin a 4 dias de relax,sol y playa en uno de los lugares más reconfortantes que hemos visitado.

Al día siguiente, se nos escapó el barco a Bangsal y tuvimos que esperar a que se llenara otro casi dos horitas. Recogimos nuestra custodiada moto y hicimos ruta hata el puerto de Lembar, para subirnos al ferry que en cinco horas nos llevo de nuevo a Bali. En este ferry nos dejamos caer por la zona VIP, que tenia A/C, butacas confortables y TV sin que nadie nos dijera nada y el viaje fue de lo más agradable. Al llegar a Padangbai, una horita de conducción motera bali-style y ya estábamos en Ubud, donde teníamos reservada la noche con antelación. Al dia siguiente, un shuttle bus, que se estropeo y que tuvo que ser substituido por otro, nos lleco por 50.000 Rp al aeropuerto de Denpassar en unas 2 horitas. Finalmente, una peculiaridad de este aeropuerto es que hay un control de equipajes al entrar y otro al embarcar, por lo que si compras bebidas en el aeropuerto no puedes subirlas al avión…otra vez más, cosas de Asia.

Poníamos fin a 17 días en Indonesia. Un país que hemos recorrido básicamente en moto, cuya gastronomía, paisajes y gente nos ha gustado mucho más de lo que nos esperábamos y en el que quizás hubieramos podido pasar algun día más. Un destino bastante económico y que desde We Are The Passengers os recomendamos totalmente, ya que nunca os faltara algo que ver o que hacer en todos los sentidos.

Ponemos rumbo a otro destino, las Filipinas, un país vecino de Indonesia, pero a su vez muy diferente en varios aspectos.

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Diario de viaje a Lombok y islas Gili
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2 COMENTARIOS EN "Diario de viaje a Lombok y islas Gili"

Avísame
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Ale
Guest
Ale
6 Meses 27 Días atrás

Buenass!! Se puede circular bien en scooter por lombok costeando o es una locura? Tenía pensado hacerlo en bicicleta costeando y surfeando. Vieron algún lugar donde comprar bicicletas con rack para las tablas? Un saludo y muchas gracias por la gran entradaa!!

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