Parecía que nunca iba a llegar el día pero por fin estamos en Auckland, nuestra aventura empieza aquí. Auckland no es una ciudad demasiado grande por lo que un par de días son mas que suficiente para explorar la ciudad y sus alrededores.
 Llegamos a las 12 de la noche después de 25 horas de viaje! El primer paso es llegar a la ciudad, tienes varias opciones: el taxi nocturno (85 NZD), el shuttle bus (20 NZD por persona) y el autobús (16 NZD por persona). Nos decantamos por este último ya que era el mas barato y porque además la parada nos dejaba casi en la puerta de nuestro hostel. El bus funciona 24h por lo que nos parece la mejor opción sea cual sea la hora de llegada.
Nos alojamos en el Base Hostel, una cadena de hostels con muchos alojamientos tanto en Nueva Zelanda como en Australia, lo elegimos por ser uno de los mas baratos y sobretodo por su situación en pleno centro de la ciudad, prácticamente a los pies de la SkyTower, la torre de telecomunicaciones de Auckland y según leímos en la Lonely la torre mas alta en todo el hemisferio sur. La torre te sirve de referencia y nos ha sido muy útil para orientarnos en nuestras caminatas por la ciudad. El Base es un hostel enorme con muchas instalaciones y que como su nombre indica nos sirve de base para organizarnos un poco estos primeros días de viaje. La primera noche para la que no teníamos reserva por un pequeño error de cálculo nos cuesta 30 NZD, las 3 siguientes nos cuestan 23 NZD cada una. 
El wifi en el hostel no es gratis por lo que nuestra rutina ha sido la misma todos los días, levantarnos, ducha y al Starbucks de la acera de enfrente para tomarnos un café y aprovechar la media hora de wifi gratuito para comunicarnos con la familia y amigos.

El primer día lo dedicamos a la ciudad en sí, como decíamos antes la ciudad no es demasiado grande por lo que caminando se puede llegar a todos lados. La mañana la dedicamos a caminar por las proximidades del hostel y el puerto, después pasamos por el supermercado para comprar provisiones para los siguientes días, aunque la cesta de la compra nos sale mas o menos por el mismo precio que nos saldría en Barcelona, Auckland es una ciudad bastante cara en cuanto a servicios se refiere por eso decidimos aprovechar la enorme cocina del hostel y hacernos la comida estos días. Por la tarde y ya con la barriga llena nos dedicamos a explorar la parte mas alejada del centro, primero nos dirigimos al parque Auckland Domain en el que se encuentra situado el museo de la ciudad, el parque por si mismo no tiene demasiado atractivo mas allá de ser una gran extensión de césped para practicar deporte, por lo que si no estas interesado en el museo no es una visita imprescindible. De allí nos dirigimos al Mount Eden un volcán inactivo perfectamente ascendible a pié, en él podemos ver el cráter ahora invadido por vegetación y sobretodo poder disfrutar de una buena panorámica del skyline de la ciudad que era la razón fundamental de nuestra visita. De allí ya reventados nos volvemos hacia el hostel para cenar e irnos a dormir.

Como el primer día caminamos tanto ya prácticamente habíamos explorado toda la ciudad por lo que el segundo día decidimos tomar un ferry para dirigirnos a la vecina isla de Waiheke. Esta pequeña isla de unos 10km de ancho y largo fue antiguamente una zona tomada por el movimiento hippy aunque en la actualidad es mas una zona residencial para gente de dinero. El ticket de ida y vuelta a la isla con el ferry nos cuesta 31 NZD a cada uno, el trayecto es de unos 40 minutos y nos permite tener una bonita panorámica de la ciudad desde el mar. Una vez llegados a la isla son varias las opciones que tienes, existen varias líneas de autobuses que recorren la isla, su frecuencia no es demasiado alta pero por 3 NZD te puedes desplazar desde un punto de la isla a cualquier otro. Otra opción es el alquiler de una bicicleta aunque los 35 NZD que cuesta por persona su alquiler diario nos parecieron prohibitivos. Finalmente nos decidimos otra vez por caminar, el primer destino fue Oneroa Bay, 40 minutos de subidas y bajadas por las carreteras de la isla nos separaban del que sería nuestro primer baño del año, aunque el camino era un poco cansado pensamos que es una buena opción ya que la isla tiene bastante vegetación por lo que el paseo nos resulta bastante agradable. Una vez llegados allí disfrutamos de un merecido baño y nos comemos los bocadillos que traíamos preparados, todo muy idílico para el segundo día de viaje. De allí tomamos el camino hacia la segunda playa, Palm Beach, el camino son 5km de subidas y bajadas pero como decíamos antes a pesar de ser un poco cansado el paseo es muy agradable. Allí nos quedamos un par de horas descansando y tomando los primeros rayos de sol. No olvidéis comprar una buena crema solar ya que la capa de ozono es aquí mas fina y el sol pega durito. Desde Palm Beach ahora si nos cogemos el bus hacia el muelle. Una cosa es que el camino sea agradable y otra es que nos queramos pegar mas de 10 km de vuelta del tirón. Tened cuidado porque el bus desde aquí sale cada hora por lo que si perdéis uno tendréis una buena espera. Llegamos al muelle y de vuelta para el hostel, cervecita en la terraza del hostel con vistas a la SkyTower.

Como dijimos antes, un pequeño fallo de cálculo nos hace pasar un día mas de lo previsto en Auckland. No teníamos nada preparado y ya no nos quedaban demasiadas cosas que hacer por lo que decidimos preguntar en el hostel que más nos podía ofrecer Auckland. El chico del hostel nos dice que justamente esa misma tarde hay un partido de rugby en la ciudad, el destino nos sonríe! En Nueva Zelanda el rugby es el deporte nacional. Para los que no lo sepáis, la selección neozelandesa los “All Blacks”, mundialmente conocidos por su danza previa al partido, la “haka”, es una religión aquí. El partido no es de los All Blacks sino de los Auckland Blues, el equipo de la ciudad. El chico del hostel nos explica que la temporada pasada solo ganaron un partido pero que esta temporada se han reforzado bien y que en la primera jornada ganaron al actual campeón, así que ya tenemos plan. Desde el mismo hostel nos gestionan la salida, nos sale por 25 NZD con transporte y cerveza pre y postpartido. Nos dirigimos al estadio de Saint Edens Park  para ver el partido. El ambiente es una mezcla entre familiar y espectáculo al mas puro estilo yankee, todo el mundo con su bandera de los Blues y musiquilla previa al partido. Nuestro equipo, si! Ya somos hooligans en un día, se enfrenta a los Christchurch Cruzaders, segundos en la temporada pasada en la liga que enfrenta a equipos de Suráfrica, Australia y Nueva Zelanda. Para neófitos en el rugby como nosotros resulta imponente ver a moles de mas de cien kilos chocar sin compasión. No nos enteramos demasiado pero por suerte tenemos con nosotros a Xavier, socio del Toulouse, que nos explica lo que pasa y porque se para el juego en cada momento. Desde el saque inicial los Blues toman la iniciativa en el marcador a pesar de que su kicker se empeña en fallar todos los chutes y la diferencia se va ampliando hasta llegar al 35-14 final. Al final este el último día en Auckland ha sido mucho mejor de lo que nos esperábamos y dejamos la ciudad con un buen sabor de boca.
Ahora empieza nuestro ¨road trip¨!

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