Aquí os dejamos nuestro diario de viaje al Norte de Vietnam! Después del sleeping bus más largo de todos, 16 horas, llegamos a Hanói. El bus nos deja en la estación de autobuses en las afueras de la ciudad, por lo que tomamos un taxi que nos lleva al centro hacia un hostel que teníamos localizado en Hostelbookers. El hotel se llama Hi Ancient Town Hostel y la habitación doble con desayuno incluído sale por 10,80 $. Os recomendamos si vais al hotel que reservéis por hostelbookers ya que una vez una allí os intentaran cobrar más por la habitación y os tocará perder el tiempo regateando.

Al día siguiente nos dedicamos a ir a la embajada Tailandesa para gestionar nuestro visado. Una vez resuelta esta gestión visitamos el museo de la guerra de la ciudad. Pese a que habíamos escuchado opiniones positivas sobre el museo, que decían que era el mejor que se podía ver sobre la historia de las diferentes guerras sucedidas en territorio vietnamita y con especial énfasis en la guerra contra los americanos, lo cierto es que, a nosotros nos gustó mucho más el que habíamos visto en Saigón. Tanto las duras imágenes que había en el museo de la antigua capital de Vietnam del sur,  como el armamento decomisado a los yankees que allí se exponía nos pareció mucho más impresionante por lo que si tenéis la oportunidad de estar en ambas ciudades os recomendamos que vayáis al de Saigón en lugar de al de Hanói.

Por la noche segundo reencuentro en dos días. Shannon, nuestra couchsurfer en Saigón viene a visitarnos para al día siguiente ir todos juntos a pasar el fin de semana en la Bahía de Ha Long.

Para la excursión a la Bahía de Ha Long existen varias posibilidades. La primera, que es la que hace la mayoría de la gente consiste en contratar un paquete cerrado desde Hanói. Los paquetes, que se pueden contratar en cualquiera de las miles de agencias de turismo que se encuentran en el centro de la ciudad, varían desde las salidas de dos días y una noche, hasta los 4 días y 3 noches. La opción que casi todo el mundo escoge consiste en la de 3 días y dos noches. Este pack incluye el transporte por bus desde Hanói hasta la bahía. Una vez allí se realiza un tour en barco durante el resto del día por la zona para acabar pasando la noche en el barco y, al día siguiente ir a la isla de Cat Ba y pasar la segunda noche donde se puede realizar también alguna excursión.

Nosotros habíamos escuchado y leído muchas informaciones negativas sobre estos paquetes. Por un lado precios hinchados y por otro, mala calidad de las comidas y de los barcos en sí. Por lo que nos decidimos por hacer algo diferente. Nuestra elección fue la de sólo contratar los transportes con las agencias. El primer día nos llevaban en bus hacía la bahía. Allí tomábamos el barco como todo el mundo y hacíamos la excursión de un día con el barco visitando una cueva y un poblado flotante de pescadores y, finalmente, en lugar de pasar la noche en el barco, este nos dejaba en la isla de Cat Ba donde tomábamos otro bus que nos llevaría a Cat Ba Town donde se encuentran la mayoría de las ofertas de alojamiento. Para la vuelta tomaríamos el mismo bus para coger esta vez un exprés boat que nos llevaría a un puerto mucho más cerca de Hanói y allí otro bus hacia la capital vietnamita. El pack completo con comida incluida el primer día en el barco nos sale por 27$ por persona. Únicamente tuvimos que pagar los 80.000 VND que vale la entrada a la bahía aparte y por nuestra experiencia nos parece la mejor manera de escapar de estafas y del borreguísimo en el que consiste cualquier salida organizada.

Contratado este servicio al día siguiente y según lo previsto salimos con el bus hacia la Bahía. Después de tres horas llegamos al puerto, allí compramos los tickets para entrar a la bahía y nos subimos al barco. El nombre de bahía de Ha Long viene del chino, donde Ha Long significa dragón, la bahía recibe este nombre porque los centenares de islotes que la componen tienen una forma parecida a la de un dragón cuyo cuerpo sinuoso emerge y se zambulle en el agua. A primera vista nos recuerda mucho a El Nido, en Filipinas, aunque mucho más grande, eso si el agua turbia de la bahía queda muy lejos de las cristalinas aguas de la localidad filipina. La primera parada es una enorme cueva iluminada con luces de colores en la que se pueden ver varias piedras con formas que recuerdan a tortugas, elefantes, budas en diferentes posturas y a partes jocosas de las anatomías masculina y femenina. Después de esta parada comemos en el barco de camino a la siguiente parada, un pueblo flotante de pescadores. Aquí los que contrataron el pack completo pudieron hacer una mini excursión en kayak de unos veinte minutos de la que no salieron muy satisfechos. El resto nos quedamos en la cubierta tomando una cerveza. Después de esto nos dejan ya en la isla de Cat Ba donde en bus nos llevaron a Cat Ba Town. A la llegada a la población nos encontramos con que la mayoría de hoteles están llenos debido a que es fin de semana y hay mucho turismo local. Os aconsejamos que si vais a ir a Cat Ba evitéis el fin de semana ya que si no, como a nosotros, os tocará patearos toda la localidad en busca de un alojamiento a precio razonable. Finalmente nos alojamos en un hotel a cinco minutos del centro por 5$ por persona. En Cat Ba Town no hay demasiado que hacer aunque, por otro lado, hay muchísima oferta gastronómica en cuanto a marisco se refiere. Nosotros comimos varias veces en una calle perpendicular a la principal que lleva al paseo marítimo. En esa calle los precios son más baratos por exactamente el mismo producto y por unos 4€ por persona puedes hacer una cena con platos de gambas, calamares, cangrejos y otros mariscos de buena calidad.

El segundo día lo dedicamos a hacer una excursión en kayak. El kayak nos costó 150.000 VND para dos personas y 100.000 para uno. En Cat Ba town los precios son más caros pero si vais al muelle, situado a 5 minutos en moto de allí podréis encontrar precios más asequibles. Con el kayak dimos una vuelta por el pueblo flotante de pescadores y por las islas de alrededor. Paramos en un playa, comimos y de vuelta a Cat Ba Town para cenar. Hemos de decir que pese a que la excursión en kayak nos gustó, todas las playas desiertas de la zona están bastante llenas de basura. Tanto los turistas, como sobre todo los locales se dedican a tirar la basura por la borda desde los barcos lo que hace que tanto el agua, como sobretodo las playas debido al oleaje, lo que le resta belleza a la bahía.

Al día siguiente y según lo previsto tomamos primero el bus, luego el speed boat y luego otro bus para ir hasta Hanói. Hemos de decir que, pese a que cuando preguntamos nos dijeron que el trayecto completo eran unas tres horas y media, finalmente el trayecto fueron cinco horas por lo que, a la hora de planificar la vuelta a Hanói, deberíais tenerlo en cuenta.

Tras volver de Ha Long volvimos a dormir en el mismo hotel en el que estábamos y al día siguiente nos levantamos pronto para ir a ver el memorial de Ho Chi Minh. En este recinto guardan el cuerpo momificado del que fue jefe de estado y líder del partido comunista durante la época de la guerra de Vietnam. El recinto sólo abre de lunes a viernes de 8 a 11 de la mañana y tiene unas estrictas reglas de comportamiento. Se deben vestir pantalones largos, no se pueden hacer fotos y, lo que es más sorprendente, no puedes para y mirar directamente a la momia, tienes que pasar y sin detenerte mirar con el rabillo del ojo el cuerpo. Pese a la hora de cerrar son las 11 deberíais ir con un par de horas de antelación. Sino, os puede pasar como a nosotros, que llegamos a las 10:30 y no nos dejaron entrar porque la cola para ver el memorial era enorme. En lugar del memorial nos tuvimos que conformar con ir al recinto situado en los aledaños del complejo. Este museo dedicado también a la figura de Ho Chi Minh muestra la vida y obra del líder vietnamita así como las distintas motivaciones que le llevaron a liderar la revolución. También hay una extensa muestra de las relaciones institucionales del gobierno vietnamita con los diferentes países del mundo, esencialmente, con los comunistas. La entrada al museo cuesta 20.000 VND y la encontramos interesante si te encuentras por la zona y quieres completar la visita al memorial aunque tampoco imprescindible. Después de la visita al museo dedicamos la tarde a hacer compras.

El día siguiente lo dedicamos a dar vueltas por el centro de Hanói y hacer tiempo para por la noche coger un sleeping bus que nos llevaría a Sapa, nuestro próximo destino. El trayecto nos cuesta 14$ y lo contratamos en una de las muchas agencias que hay en el centro de la ciudad previo regateo. El trayecto es de unas once horas por lo que llegas a Sapa temprano por la mañana.

Al llegar a Sapa medio dormidos nos asaltan montones de vendedores. Unos quieren ofrecerte alojamiento, otros excursiones y otros productos artesanales. De entre todos ellos los más persistentes son las mujeres de las minorías étnicas que habitan los poblados de los alrededores de la localidad vietnamita. Ellas te acompañan día y noche durante tus paseos por Sapa y no dejan de insistir ni un segundo para que adquieras sus productos, da igual lo que les digas, que si no, gracias, que si no tengo dinero, que si ya he comprado esto antes ellas te seguirán insistiendo hasta la saciedad con sus: buy for meeeeee! o shoppiiiiing! Sapa es un pueblo bastante grande y turístico situado a dos mil metros de altura en pleno corazón de las montañas del noroeste de Vietnam. Pese a que el pueblo es bastante bonito el principal interés de la localidad radica en las minorías étnicas que hay a su alrededor. Teniendo como base Sapa, se pueden realizar trekkings de varios días para visitar estos poblados y pernoctar en ellos. También hay varias cascadas por la zona además de excelentes vistas de las montañas que rodean la localidad.

A nuestra llegada nos hospedamos en el Hotel Pinoccio por 10$ la habitación doble con baño. La mañana la dedicamos a descansar ya que el trayecto en el sleeping bus no había sido demasiado reponedor debido a la cantidad de curvas y baches del trayecto. Una vez recuperadas las fuerzas dimos una vuelta por el pueblo y por la tarde unos turistas de nuestro hotel nos dejaron sus motos alquiladas, que no iban a usar más para poder visitar el primer poblado, Cat Cat. Esta visita se puede realizar sin necesidad de una moto aunque como las teníamos sin necesidad de pagar, nos ahorramos las cuestas de ida, y sobre todo, la de vuelta. El poblado de Cat Cat, debido a la proximidad de Sapa es quizás el mas desarrollado y turístico de la zona, esto resta algo de autenticidad pero dada la proximidad a Sapa es un visita recomendable.

Al día siguiente, y esta vez sí pagando, alquilamos unas motos para dar una vuelta por los alrededores de Sapa. Las motos nos cuestan 4$ por
moto. Nuestro primer destino es el paso de montaña PAAAASO. Este paso está a unos 25 minutos de Sapa y es el punto más alto al que se puede llegar en una carretera en todo Vietnam. Desde él se pueden contemplar unas maravillosas vistas de las montañas de la zona. Al volver del paso volvemos a cruzar Sapa para esta vez salir por el otro lado, nuestro destino final es el poblado de Tah Phin, unos de los más alejados y menos turísticos. De camino pasamos por las dos cascadas que hay en la zona. Decidimos no pagar la entrada de ninguna de ellas porque ambas se pueden ver desde la carretera y ninguna de ellas nos pareció demasiado impresionante. Finalmente llegamos al poblado. La entrada al poblado cuesta 20.000 VND por persona. Tras llegar al lugar donde se ha de dejar la moto nos abordan las mujeres de la minoría étnica Hmon, la cual habita este poblado. Ellas nos invitan a visitar su poblado y nos hacen de cicerone por él. La visita acaba en casa de una de las mujeres. Una casa clásica del poblado donde la cocina, la despensa y el dormitorio se unen en un mismo espacio con unas condiciones de higiene que dejan un poco que desear. Allí nos ofrecen vegetales y descansamos unos minutos. Cuando nos vamos a marchar las mujeres cambian su amabilidad por una actitud de vendedor agresivo. Nos insisten mucho para que compremos sus productos a lo que, finalmente accedemos, más por agradecer su amabilidad que porque realmente necesitemos nada de lo que nos ofrecen. Antes de irnos les preguntamos si podemos comer en algún sitio y una de ellas nos ofrece comer en su casa por 40.000 VND cada uno. La comida no es que sea nada especial, unos noodles con vegetales, pero nos ofrece la posibilidad de comer en una casa tradicional compartiendo mesa con ella. Al volver poco tiempo nos queda más que para cenar y tomarnos una cerveza en la terraza del hotel al que nos hemos cambiado, el Queen hotel. Situado a escasos metros de nuestro anterior hotel, el Queen hotel es algo más barato que el Pinoccio y ofrece unas habitaciones dobles por 9$. La gracia de este hotel es su propietario, el señor Hai. Este ex guía de viajes, tanto en Vietnam como en los países vecinos, ha adquirido el hotel hace poco y pretende dar un toque de Home Stay al hotel. Cada noche ofrece a todos sus huéspedes la posibilidad de cenar. La cena se realiza todos juntos, él y los empleados del hotel comparten mesa con los clientes lo cual ofrece un ambiente muy familiar y te permite conocer mejor el país y el área gracias a la historia que explica. Además cualquiera de los servicios que ofrece se encarga personalmente de supervisarlos, tanto los transferes a los autobuses como los trekkings y las homestays en los poblados. En nuestro caso cuando hicimos nuestro trekking apareció por la noche en la Home Stay para asegurarse de que todo iba según lo previsto, posteriormente, también nos acompañó al bus y se quedó con nosotros hasta que subimos a él, muy recomendable!

Al día siguiente dedicamos la mañana a las compras. En Sapa existen multitud de tiendas que ofrecen productos para la montaña. En casi todas las tiendas puedes encontrar falsificaciones de los productos de la marca North Face y de otros marcas de productos de montaña. En ellas puedes comprar chaquetas de montaña por precios que oscilan entre los 10-15$ para las de menos calidad, hasta unos 40$ por chaquetas de alta calidad para excursiones alpinas o para esquiar. Esto es debido a que la fábrica de la compañía tiene su sede en Vietnam lo que aprovechan los más pillos del lugar para hacer réplicas de la misma calidad pero a precios casi 10 veces más baratos. Por la tarde Mr Hai nos ofreció algo que teníamos ganad de hacer, un curso de cocina vietnamita. El curso lo realizamos en un hotel que se encuentra cerca del Queen. Su dueño nos explica que por su amistad con el señor Hai nos va a hacer el curso pero que normalmente no le gusta hacer estos cursos para gente que no duerma en su hotel. La razón es que no quiere tener demasiados alumnos para conservar el que sus clases sean especiales, no como otras que puedes encontrar que se han convertido en clases abarrotadas y más dedicadas al negocio. La primera parada de la clase es ir al mercado a comprar los ingredientes. Allí en cada parada va comprando algo y explicando para que plato es y que aporta a este. En medio del mercado y por sorpresa vemos una cabeza de perro en una bandeja. Ya sabíamos que en Vietnam se come perro, aunque en ningún sitio nos lo habían ofrecido, pero la visión de ver una cabeza de perro rustida en una bandeja no deja de chocar. Después de la visita vamos a su hotel y preparamos las recetas, rollitos de primavera vietnamitas con setas, tofu con tomate y cebolla y pollo con miel y cebolla. Finalmente llega la mejor parte, comértelo todo.

Al día siguiente decidimos hacer un trekking de dos días. Pese a que habíamos encontrado ofertas más baratas no quedamos con el circuito que nos ofrece Mr Hai. El trekking consiste en dos días caminando por la montaña con dos guías Hmon para los cuatro. Con transferes, dos comidas, un desayuno y una cena, además de una noche en una Home Stan a la orilla de un rio en el que uno se puede pegar un baño por 40$ por persona. En el trekking nuestras guías nos enseñan las diferentes plantaciones del lugar, en las montañas comparten espacio las plantaciones de bambú, las de arroz, las de mangos y las de cáñamo esparcidas por toda la ladera de la montaña, algo sorprendente debido a la dureza de la legislación vietnamita en cuanto a drogas se refiere. Las guías nos explican, todo lo bien que su inglés les permite, para que sirven cada una de las plantas que nos encontramos, las diferentes variedades de arroz de la zona, así como las diferencias entre las minorías étnicas de la zona. Después de los dos días de trekking volvemos a Sapa. Recomendamos este trekking, aunque sea un poco más caro de lo que puedes encontrar por el pueblo, quedamos muy satisfechos tanto con las guías, como con la Home Stay, como sobretodo con la abundante y exquisita cena que allí nos sirvieron, regada con litros de happy water, un licor de arroz típico de Vietnam muy extendido en el país.

De camino a Sapa y, después de informarnos de que existe un sleeping bus que te lleva a la frontera con Laos, decidimos cambiar los planes y marcharnos ese mismo día hacia el país vecino. Ya habíamos hecho todo lo que veníamos a hacer a la localidad y así nos ahorramos una noche. El sleeping bus contratado a través de nuevo de Mr. Hai nos cuesta 11$ y nos lleva hasta la localidad de PUEBLO, donde cambiaremos a otro bus que nos cuesta 110.000 VND y con el que cruzaremos la frontera con Laos.

Abandonamos Vietnam, un país en donde, pese a lo que habíamos oído con anterioridad, hemos sido acogidos con los brazos abiertos por sus gentes y donde nos hemos enamorado de su extensa y exquisita gastronomía.

Próxima parada: Laos!

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Diario de viaje al norte de Vietnam
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